La manera correcta de hacer ejercicios según el Método Gabriel.

De acuerdo con la información de este libro, nuestro organismo solo tiene en cuenta la calidad del ejercicio que hacemos y no la cantidad como muchos piensan. Lo que casi nadie se puede explicar es como dos personas que hagan la misma rutina de ejercicios e ingieran las mismas cantidades de alimentos y por ende calorías puedan obtener resultados diferentes, es decir como unos bajan mas de peso que otros. Entonces, ¿por qué algunas personas parecen quemar más calorías que otras?

De acuerdo con el autor, tu cuerpo quemará la grasa con eficacia mientras está en el modo de almacenamiento de grasa (es decir, mientras el interruptor FAT está activado). Un cuerpo con sobrepeso es en general muy sedentario en este modo, porque está en el proceso de almacenar la grasa, no quemarlo. La clave es comunicarle a tu cuerpo que no esta saludable si se encuentra acumulando grasa. Existen muchos problemas de salud vinculados a la obesidad, pero tu mente racional lo sabe ya que la mente primitiva y racional la que controla el interruptor de FAT.

Una de las cosas que nos enseña a hacer no es hacer ejercicios durante mucho tiempo sino de manera inteligente. No tienes que matarte haciendo ejercicios para bajar de peso y es lo que sucede con muchas personas con sobrepeso que realizan programas de ejercicios muy intensos para quemar la grasa y el resultado es que se encuentran que tienen que mantener mucha fuerza de voluntad y solo logran bajar algo por lo que generalmente terminan tirando la toalla.

El mensaje de Jon Gabriel para cualquiera que quiera perder peso es trabaja con tu cuerpo y no en su contra. La siguiente técnica se puede aplicar a casi cualquier rutina de ejercicios. Trate de llevar a cabo este sencillo, pero eficaz ejercicio la próxima vez que camine durante 20 o 30 minutos:

1. Empieza a caminar normalmente.
2. Cunado lleves 5 minutos caminando imagina que alguien te persigue y tienes que darte prisa o corres peligro.
3. Comience a caminar más rápido o incluso trota ligeramente durante unos 30 segundos para evadir el peligro imaginario.
4. Luego imagina que ya estás a salvo y continua caminando como el principio.
5. Repita este proceso unas tres o cuatro veces durante su caminata.

El miedo de estar expuesto al peligro activa uno de los mecanismos más poderosos de nuestro cuerpo que deja claro que tenemos que estar delgados con el fin de escapar de situaciones como estas. Cuando el organismo asocie el miedo con el ejercicio que estás haciendo, tu cuerpo comenzará a eliminar el exceso de grasa, ya que está interesado en mantenerse con vida y de manera saludable. Convierte esto en un hábito e incorpóralo a tu rutina de ejercicios diarios y verás como tu organismo empezará a quemar grasa.

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